¡Buenos días, coprófagos! ¿Pensábais que libros de mierda había terminado? ¡No! Siempre habrá alguien dispuesto a leer basura de forma gratuíta, en éste caso hablamos de Sasa y su reseña de... ¡Cincuenta sombras de Grey Mierda! Desde aquí no me queda otra que agradecerle sinceramente que colabore con nuestra Organización, las Brigadas Antimierda, y encima con el libro de moda; convirtiendo a Libros de Mierda en un blog de rabiosa actualidad. No sé vosotros, yo espero que lea toda la saga para que nos lo cuente, ahorrándonos la agonía. Originalmente escribió una reseña en su blog que ya tenía mucha tela, la podéis leer AQUÍ. Ahora, sin más dilación, la versión sin censura...
Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre atractivo, seductor y también muy intimidante. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarle, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja por fin inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos.
RESEÑA: CINCUENTA SOMBRAS DE MIERDA (POR SASA)
Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre atractivo, seductor y también muy intimidante. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarle, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja por fin inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos.
Em... sí. Ya con esta sinopsis, la verdad, muy buena pinta no es que tuviera el libro, pero como esto ya se iba convirtiendo en todo un fenómeno y yo mucho amor propio está visto que tampoco tengo, de perdidos al río. Y a que mala hora se me ocurrió leerme este bodrio, Osiris bendito. Si os sometéis voluntariamente a esta tortura, recomiendo leerlo con la máscara antigás.
Argumento, pues tampoco es que tenga mucho. Yo iba con la idea de no spoilear nada pero creo que esto necesita un buen resumen para poder ser apreciado en todo su... ¿esplendor?
Para empezar tenemos a nuestra protagonista, Anastasia "Ana" Steele: una chica normal y corriente de veintiún años, tenemos que asumir que inteligente aunque se pase el 99% del libro demostrándonos lo contrario, le gusta leer clásicos pero nunca la veremos hacerlo (aunque lo repita hasta la saciedad), está acomplejada con su aspecto aunque lo único que sabemos de ella es que es de piel pálida, ojos grandes y azules, y pelo castaño rebelde. Suena a orco, ¿verdad? Aunque claro, teniendo en cuenta que parece vivir rodeada del panteón griego tampoco me extraña que esté tan acomplejada. Como no podía ser de otra manera y supongo que por el factor adorable o vete a saber qué, es más torpe que nadie y bueno, seamos sinceros: tiene la personalidad de una cucharilla de té. Lo sé, suena tan interesante... Además, esta chica, no se ha comido un rosco en su vida. Pero por supuesto, desde el primer momento no le faltan pretendientes, tanto actuales como alguna mención a algún moscón anterior. (Que dices: sí, igual me lo creo y todo.) Para acabar con todo rastro de credibilidad que pudiera quedar, siendo una joven del siglo XXI, obviamente no tiene ni idea de móviles ni ordenadores. Vaaale. Anastasia vive con su mejor amiga, Katherine, escritora del periódico de la universidad. En principio la chica parece maja, pero como tener a un personaje principal que pareciera minimamente interesante debió de parecerle una locura a la autora, es más bien un adorno (que encima la caga un par de veces intentando "ayudar" a su amiga, ya para terminar de redondear). Total, que a la amiga se le ha metido entre ceja y ceja entrevistar a Christian Grey, el increíblemente joven y sexy (aquí es cuando hago una pausa para que se me termine de pasar la risa y poder seguir escribiendo), digo, rico y joven empresario de éxito, y con todo el acoso que le costó conseguirlo, casualmente el día de la entrevista se pone enferma y a la pobre Anastasia no le queda otra que acudir a la cita porque aprecia mucho a su amiga, bla, bla.
Pues nada, llegamos a la entrevista, que durará unos diez minutos aproximadamente, durante la cual Anastasia consigue quedar en ridículo unas dos o tres veces (mención especial a la entrada aka me como el suelo de pleno) y, misteriosamente, llamar la atención de Christian. Por supuesto, tras diez minutos hablando con un tipo bastante repulsivo del que no sabe absolutamente nada, le resulta imposible sacárselo de la cabeza. Luego lo típico, el susodicho se presenta en su lugar de trabajo (a unas dos horas de viaje de su ciudad), compra materiales como para secuestrar y asesinar a alguien (bridas, cinta de enmascarar, cuerda, y ella le recomienda un mono de trabajo) y a Anastasia ni le parece raro ni nada. De hecho, cada vez le gusta más este señor (YO TAMPOCO LO ENTIENDO).
Mucho deseo contenido, bla, bla, y adelantamos a cámara rápida: Christian la convence y acaba llevándosela a su casa en helicóptero (normal), le enseña su sala de juegos (¡sorpresa! le va el BDSM), y ella, tan pura y virginal, aunque se horroriza un poco bastante decide que oye, lo mismo le va el tema. Vale, ahora es cuando me tengo que citar a mí misma:
Resulta que, después de todo, tan perfecto el chico tampoco podía ser, y es que le van las relaciones BDSM. Pero no hablo de sesiones BDSM, no, una relación 24/7 o TPE, en la que la sumisa debe obedecer a su amo por completo, hacer cualquier cosa que le pida en cualquier momento y seguir unas reglas que no deberá romper a menos que quiera ser castigada, todo esto compaginado con su día a día. Algo que la autora tampoco parece haber investigado, por si no quedaba claro con que Grey le sugiriese a Anastasia que se informara del funcionamiento del BDSM en Wikipedia (de verdad, esto pasa), en vez de explicarlo él, tan "experto" que se supone que es. Me explico: el TPE rechaza los frenos y limitaciones que se autoimponen habitualmente en las relaciones BDSM, manteniendo solo el consenso. Es decir: no hay palabra de seguridad, contrato de la relación, negociación de límites, ni "cualquier otra cosa que reconozca, acepte o formalice límites a la capacidad de decisión del dominante". En pocas palabras: sumisión absoluta.
Hasta aquí bien, ¿no? Pues vale. Resulta que, como creo que todo el mundo sabrá, Grey tiene un contrato que Anastasia debe firmar con sus reglas, puntos importantes, pautas a seguir, palabras de seguridad, etc. (Es coña, en realidad es bastante vago y repetitivo). Bien. Entre que ni ella lo llega a firmar ni cumplen ninguno de los puntos (aunque como ya he dicho no fuesen aplicables a las TPE) ya la llevamos clara, pero ya no es solo eso. Ahora pensemos: si a esta relación le quitamos cualquier tipo de acuerdo tácito, le sumamos a un tío totalmente obsesivo, controlador y al que le gusta pegar a las mujeres -todo bajo control, normalmente- y a una tía con la personalidad de una cucharilla del té cuyo cerebro deja de funcionar cada vez que Grey está implicado, ¿qué tenemos? Ah, sí, ¡una típica relación machista con abuso incluido! Pero qué bonico, romántico, perfecto y precioso, ¿verdad? No. Sobra decir que, como mujer, me siento más que insultada.
Pero volviendo a temas más alegres... Los personajes tienen el carisma y la profundidad de un chicle pisado, y eso tampoco es que me haga mucha ilusión. Ya no es solo el hecho de que sean completamente unidimensionales (que lo son), es que encima son unos cansinos insoportables. Eso sí, super modernos, que llevan Converse. Pues bien por ellos, no hace falta que lo mencionen tres veces en unas pocas páginas. Detalle precioso (ejem) que hay que comentar: Anastasia, en principio, era virgen. Obviamente, esto a Christian lo descoloca, pero como sigue convencido de llevarla hacia el lado oscuro tiene que solucionar la "situación". Pues nada, a desvirgarla se ha dicho, y ya que estamos, ¿por qué no crearle un trauma sexual de por vida penetrándola por primera vez de golpe y sopetón, sin preparación alguna? Lo mejor es que Anastasia en seguida se acostumbra, y a los segundos ya le parece todo estupendo y fabuloso. Ya, y a lo mejor voy yo y me lo creo. Algo más: lo de no dejar de hablar de su diosa interior y su subconsciente como si fueran una especie de mini yos, lo mismo se lo tendría que hacer mirar por un profesional, ¿no? He de hacer un pequeño comentario sobre la traducción, aunque yo me leí la versión más conocida como Fifty shades of shame (es decir, la inglesa): la mayoría de cosas en español me suenan bastante peor/duelen más a los ojos, pero chapó a las traductoras (Pilar de la Peña Minguell y Helena Trias Bello) por conseguir que, en contadas ocasiones, Anastasia sonara un poquito menos retrasada (sin ánimo de ofender) que en el original. De verdad, esta chica me pone de los nervios.
Ni siquiera puedo hacer un comentario mínimamente positivo respecto a las escenas de sexo, que al fin y al cabo es a por lo que viene la mayoría, ya que son terriblemente mediocres, poco originales y repetitivas. De verdad: he leído mejores escenas sexuales escritas por niñas de trece años, Google. Además, tanto rollo con el tema BDSM y es bastante light.
Pues sí, esta "joyita" ha sido generalmente bautizada como Cincuenta sombras de mierda, pero cincuenta no, quinientas. Cualquiera que me conozca sabe que cuido mucho los libros, me gusten más o menos, pero puedo decir sinceramente que no me pensaría dos veces el lanzar este en una hoguera.





